Posteado por: joaquimlamorarecuero | 31 mayo, 2013

Te gusta correr ? Este post te interessa.

A continuación os adjunto una entrevista realizada por Teresa Santana en el blog paleosystem  a Daniel Ruiz, experto en calzado minimalista. En la entrevista se habla sobre el tipo de calzado que debe llevar un runner, tiene como base la una visión evolutiva, junto con la biomecánica que supone el correr  Es una opción a tener en cuenta para todas aquellas personas que les gusta correr y sufren algun tipo de lesión en piernas o espalda, deseo que os guste:

– Como profesional de la salud, ¿qué opinión te merecen los calzados minimalistas?

Es una gran pregunta. Y creo sinceramente que el punto importante del asunto es la palabra “opinión”. Estamos demasiado acostumbrados, profesionales de la salud también, a recomendar o asesorar en base a opiniones; obviamente, uno se forma una u otra opinión sobre un tema en base a sus conocimientos, pero… ¿siempre es esa opinión fiable? Tendríamos que intentar valorar las cualidades de aquello que recomendamos (un tratamiento, un tipo de alimento, unas zapatillas) desde un prisma lo más objetivo posible. En este caso, el prisma científico.
Dicho esto, valorando la biomecánica del pie y la pisada entendemos que el calzado estándar que utilizamos hoy en día dista mucho de ser saludable. En ese aspecto, sin duda, el calzado minimalista es una opción coherente y sensata (y cada vez más avalada a nivel científico) que nos puede ahorrar muchos disgustos, especialmente en el plano deportivo.

– ¿Crees que son todos iguales?

No lo son en el sentido estético, claro. “Look” aparte, el calzado minimalista debería cumplir una serie de requisitos indispensables:

  • Tener una suela lo más delgada posible, que nos acerque al terreno y nos permita sentir qué pisamos y cómo lo pisamos.
  • No tener pendiente o “drop”; es decir, que no haya diferencia de altura entre el apoyo del talón y el apoyo de la parte delantera del pie
  • No tener refuerzos ni amortiguación en su interior, siendo el calzado totalmente flexible y permitiendo una pisada no condicionada
  • Tener la horma ancha para permitir la natural expansión de los dedos al apoyar el pie

Si el calzado escogido cumple todas esas cualidades seguramente estemos ante un zapato o zapatilla al que podríamos denominar minimalista y que sería bueno para nuestros pies. Es evidente que entre modelos y marcas habrá ciertas diferencias en cuanto a ligereza o materiales, pero muy probablemente llegados a ese punto debamos elegir en base a nuestros gustos personales o función para la que queramos el calzado (vestir, correr por montaña, pasear…)

– ¿Cualquier persona y de cualquier edad podrían emplearlos?

Rotundamente sí. Tiene que quedar claro, por supuesto, que hablamos en términos generales, de personas que no sufren ninguna alteración grave en la anatomía o la biomecánica del pie.
También cabe destacar que en personas acostumbradas al uso de calzado tradicional será necesario realizar una transición al calzado minimalista. Esto se vuelve esencial si hablamos de deportistas, sobre todo encorredores, ya que la mecánica del pie estará totalmente alterada, y tanto la fascia plantar como el tendón de Aquiles y los músculos sóleos y gemelos absolutamente acortados. Por tanto, hacer una adaptación progresiva –que deberá acompañarse siempre de un cambio en la técnica de carrera– evitará posibles lesiones durante la transición.

– ¿Qué ejercicios nos recomendarías realizar para habituarnos a andar de forma más natural?

Puesto que al librarnos (y digo librarnos con toda la intención) del calzado tradicional necesitamos poner en marcha de nuevo nuestros pies, será necesario reforzar su musculatura intrínseca, su capacidad propioceptiva y su sensibilidad.
Por ejemplo, recomiendo ejercicios de balanceo adelante y atrás con los piescaminar de puntillas y talonessubir escaleras o saltar a la comba (todo ello sin calzado, claro) Así empezamos, por ejemplo, a recuperar función en nuestros metatarsos, tan olvidados hoy en día.
Eso sí, lo mejor para andar natural es… andar natural. Descalzarse y caminar todo lo posible sin más tejido en el pie que nuestra propia piel.
Está claro, sin embargo, que al principio deberá ser sobre suelo poco abrasivo ya que nuestras plantas están totalmente desentrenadas.

– ¿Es cierto que evitaríamos o mejoraríamos hernias discales andando descalzos?

Esta cuestión tiene difícil respuesta. Andar o correr descalzo no nos convierte en Superman y, además, una hernia discal completa es una lesión muy grave que implica múltiples causas en la mayoría de los casos. Por tanto, aunque a priori la lógica dice que la columna se deforma y sufre menos y ello supondría un beneficio inmediato, no podemos dejar una dolencia tan importante solo en manos del calzado. Los milagros no existen.
Sí es muy posible, en cualquier caso, que si desde pequeños no encerramos nuestros pies en zapatos y zapatillas como las que solemos usar nos evitemos problemas articulares en los propios pies, las rodillas, las caderas y la columna. Y, por supuesto, también es cierto que miles de personas encuentran gracias al minimalismo, solución a muchas de sus lesiones (periostitis, fascitis plantar, tendinopatías, lumbalgias…)

Por último, me gustaría comentar algunos detalles habituales:

– Andar y correr descalzo o con calzado minimalista no es la panacea. Es una opción, probablemente, más acertada y adecuada para nuestra salud, pero hay que valorar otras muchas circunstancias antes de lanzarse “al vacío”

– Para empezar a correr o realizar ejercicio con calzado minimalista o descalzo es esencial conocer y aplicar latécnica de carrera adecuada y hacer una transición coherente y progresiva. Si no, pueden aparecer lesiones.

– Quiero romper una lanza en favor de los sanitarios (médicos, podólogos, fisioterapeutas, osteópatas, etc) que emplean su tiempo en formarse y aprender y que dan recomendaciones a sus pacientes en base a criterios documentados y actualizados. Y digo esto porque es frecuente y común en el “movimiento” barefoot/minimalista acusar a dichos profesionales de ocultar información para tener sus consultas más llenas y perpetuar a sus pacientes. La mayoría de los casos el rechazo a caminar o correr descalzo o minimalista se debe al desconocimiento (con todas las connotaciones negativas que conlleva) y no a ningún tipo de confabulación. La mayoría, de verdad, queremos que nuestros pacientes gocen de la mejor salud posible y que solventen sus dolencias cuanto antes.
En ese sentido, por cierto, yo lo tengo claro: ¡descálcese!

Estudios científicos
http://journals.lww.com/acsm-msse/Abstract/2012/07000/Foot_Strike_and_Injury_Rates_in_Endurance_Runners_.17.aspx
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21472628
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=barefoot+running+dublin+university
http://www.zapatillasminimalistas.net/estudios/efectos-de-las-zapatillas-amortiguadas/#prettyPhoto
http://www.abstractsonline.com/Plan/ViewAbstract.aspx?sKey=b203f9bd-8c6e-440c-a157-5a35f3d5de74&cKey=c13cd40f-1ac1-412e-b0e8-8470f3d9cf07&mKey=%7B342D5FB6-3E41-46BB-82B4-861286ECFB41%7D

Es el «padre» de la Nutrigenómica, la ciencia que guiará la alimentación en base a nuestro genoma

En los próximos años la ciencia se colará en la cesta de la compra. No habrá alimentos buenos ni malos sino recomendaciones específicas para cada individuo en función de su perfil genético. Bastará una simple muestra de ADN para saber qué alimentos nos engordan, nos sientan mejor y benefician nuestra salud. De los avances que se han dado en este camino, habló el investigador José María Ordovás en el encuentro «Food & Drink», celebrado en Madrid. Ordovás, discípulo del profesor Grande Covián, cree que los consejos dietéticos clásicos «tienen sus días contados», aunque mantiene a ultranza uno de su profesor: «”Comer de todo, en plato de postre”, digan lo que digan las modas dietéticas».

–Si hay una disciplina que ha sufrido más vaivenes a lo largo de su historia, esa es la nutrición. Alimentos prohibidos hace años hoy son ejemplo de la correcta nutrición. ¿Cuáles han sido los grandes errores de la alimentación?

–Todos recordamos cuando se decía que todas las grasas eran malas o que los huevos no había que tocarlos y ahora resultan que ni suben el colesterol ni la tensión. O que las margarinas eran mejor que la mantequilla, hasta que se demostró que aquello tan bueno resultó ser peor que el demonio. Nuestro principal error ha sido basar estas recomendaciones dietéticas sobre datos erróneos, basadas en encuestas que se hacen a la población a los que se pregunta por sus hábitos alimentarios. Sabemos que muchas de sus respuestas son falsas, pero la información nutricional se genera en torno a estas entrevistas. Se ha construido un edificio sobre arenas movedizas.

–¿No hay otra fórmula más eficaz?

–Estamos trabajando en ella. Queremos conseguir información real que no se base en recuerdos sobre el número de veces que una persona come verdura o pescado al día, sino en algo tangible. Así sabremos lo que la gente está comiendo realmente y podremos empezar a construir sobre terreno sólido. Bastará una muestra de sangre para tener un reflejo real de nuestra dieta.La tecnología ya existe, ahora empezamos a construir huellas dactilares metabólicas. En el proyecto participan 21 países con 12.000 personas. Estará terminado en cuatro años.

–¿Qué nos puede ofrecer ya la nutrigenómica?

–No hace falta ser científico para saber que algunos engordan más con menos o que la leche y el alcohol sientan mal a mucha gente. La base de esa diferencia está en la genética. En 2015, secuenciar el genoma costará cien dólares y la tecnología estará al alcance de muchos. Cuando nazca un bebé, sabremos su predisposición genética a enfermedades y también qué alimentos son más apropiados para él. Seguro que volveremos a la tradición culinaria. El problema de la globalización es que un finlandés acaba comiendo como un australiano y un español como un norteamericano. La nutrigenómica es es conocer nuestras raíces y alimentarlas apropiadamente.

–Hoy ya se ofrecen test que indican qué alimentos engordan más y toleran peor. ¿Son fiables?

–Los hay muy malos, los hay inútiles y otros que están haciendo lo mejor posible con el conocimiento actual. ¿Cómo distinguirlos? Lo mejor es optar por los que se ofrecen en entornos sanitarios y son interpretados por un profesional de la salud. Vigilará que mientras se pierde peso no se dañe el riñón o el hígado.

–¿Cuántos genes se conocen implicados en la obesidad?

– Más de cuarenta, aunque puede haber más. El que tenga 30 de estos 40 marcadores genéticos será obeso si deja a su libre albedrío o que alguien con 5 ó 10 no tendrá que vigilar su peso. También sabemos cómo es el perfil de esos genes, si están más relacionados con el control del apetito o del metabolismo de las grasas. Conocemos de antemanos si le va a funcionar mejor el ejercicio o la reducción de calorías…

–Lo último es demonizar la carne roja. ¿La absolvemos o la condenamos?

–Dejamos de ser primates, en parte por una alimentación rica en carne. Contribuyó a nuestro desarrollo cerebral. Si la carne era tan mala, cómo nos ayudó tanto. Claro, que si te alimentas solo de carne y no te mueves, puedes tener un problema.

–Y entre los villanos, la carne procesada es la peor, según los últimos estudios.

–Sí ahora se culpa al bacon y los chorizos, pero estoy seguro que llegarán otros estudios científicos que indicarán otra cosa diferente. Dentro de unos años sí sabremos a quién le hace daño y quién podrá comer carne sin problemas. Volvemos a la personalización de la dieta. Entre tanto, coma usted carne con sentido común y sin sentirse culpable.

–En Estados Unidos y en Europa se discute si se debería aumentar el precio de los refrescos azucarados. ¿Está de acuerdo?

–Creo en la educación. Dinamarca empezó a poner impuestos sobre la grasas y al final los habitantes se iban a países cercanos a comprar alimentos libres de impuesto. Hay que educar más que tasar. Con las bebidas azucaradas, pasa igual que con las grasas.

–La crisis, ¿nos engorda o adelgaza?

–La crisis extrema nos llevaría a adelgazar pero la actual sólo favorece la obesidad. Se comen alimentos más baratos y con calorías vacías.

–Sin embargo, en España parece que los datos de obesidad se han ralentizado.

–Sí, pero no creo que la crisis haya favorecido esos datos. Puede que empiecen a dar frutos las campañas educativas emprendidas hace años.

 

Posteado por: joaquimlamorarecuero | 25 abril, 2013

“Intolerancia a la histamina”

La histamina es una importante amina, la cual es indispensable para que nuestro cuerpo funcione óptimamente. Actúa como neurotransmisor (químico que tiene la capacidad de transmitir mensajes de célula a célula en el sistema nervioso), puede actuar como mediador inflamatorio, en la permeabilidad de los vasos capilares, en la contracción muscular, en la regulación del ácido gástrico del estómago y en la función cerebral. Las concentraciones más altas de histamina se encuentran en la piel, pulmón, estómago y en pequeñas cantidades en el cerebro y el corazón.

La histamina también es esencial en defender el cuerpo de importantes enfermedades causadas por virus, bacterias, hongos o parásitos.

Como he dicho anteriormente la histamina, es de las primeras sustancias reconocidas como mediadoras de la inflamación. De hecho, actúa como mediadora en los síntomas de una reacción alérgica, juntamente con otros mediadores inflamatorios.

Los niveles de histamina en sangre consideradas como “normales” son entre 0’3 y 1’0 nanogramos por mililitro (ng/ml). Cada persona tiene un nivel de histamina que puede tolerar sin tener síntomas. Cuando la persona excede este nivel pueden aparecer los síntomas. Estos pueden ser dolor de cabeza, piel rojiza, picores en mucosas, mucosidad… Estos pueden aparecer después de una comida por ejemplo. Algunos alimentos son los causantes de elevar la histamina; aunque la aparición de los síntomas no son los mismos ni en la misma intensidad para las personas. Dependiendo de la actividad genética, cambios hormonales, (como las diferentes etapas de los ciclos menstruales y la menopausia) y algunos medicamentos favorecen  “intolerancia a la histamina”.

La histamina es  degradada por dos enzimas: histamina N-methyl transferasa (HMT) y por la enzima Diamino Oxidasa (DAO) la cual se encuentra en la mucosa intestinal. La deficiencia de esta última enzima es la que ha recibido más atención como posible causa de “una intolerancia a la histamina”.

Fisiológicamente, cuando la histamina sobrepasa los niveles establecidos, estas dos enzimas la degradan. El problema surge cuando el proceso de descomposición no es suficientemente rápido para reducir los niveles en sangre. Cuando esto sucede podemos empezar a tener signos y síntomas parecidos a una reacción alérgica.

Estos pueden ser:

  • Urticaria
  • Inflamación de la piel, específicamente de la cara (Angioedema).
  • Prurito (picazón en los ojos, cara, oídos y nariz).
  • Taquicardia.
  • Dolor de pecho.
  • Ansiedad o estados de pánico.
  • Congestión nasal.
  • Conjuntivitis.
  • Dolor de cabeza.
  • Según estudios recientes, concluidos en 2010 y 2012, sabemos que el 95% de los pacientes diagnosticados con migraña según criterios de la IHS (Internacional Headache Society), presentan un déficit de actividad de la enzima DAO.
  • Fatiga, confusión, irritabilidad.
  • Algunas pocas veces pérdida de conciencia de uno o dos segundos.
  • Mala digestión, reflujos y acidez estomacal.

No hace falta tener todos estos síntomas, sólo con tener alguno de ellos, puede indicar un problema con la histamina.

Otros síntomas descritos en la clínica, como el eczema y el choque anafiláctico también tiene relación con una deficiente eliminación de la histamina.

La histamina en las mujeres se debe tener en cuenta, pues ésta puede fluctuar dependiendo del ciclo menstrual en el que se encuentra. Exactamente en el pico de ovulación y los días antes de la menstruación.

Se debe tener en cuenta que durante el embarazo, las mujeres se les puede disminuir los signos y síntomas producidos por la histamina, esto es debido a que la placenta produce cantidades importantes de DAO y así, puede degradar la histamina fácilmente. Desafortunadamente, cuando deja de estar embarazada vuelven los síntomas.

Hay algunos medicamentos que aumentan la producción de histamina y otros reducen la efectividad de la DAO, por ejemplo, aspirina, antiinflamatorios no esteroides, diuréticos, antibióticos, antidepresivos, antihipertensivos, analgésicos, relajantes musculares, mucolíticos…

En mi opinión, saber que una persona tiene un problema con la histamina es difícil de diagnosticar porque muchas veces no tiene porque existir una reacción causa-efecto evidente. Sólo cuando las cantidades de histamina en sangre en aquella persona son suficientemente elevadas dará síntomas. Como metáfora, podemos utilizar la del vaso que se va llenando de agua “de histamina en este caso” hasta que el agua se colma del vaso y se empieza a mojar lo que no toca. Es decir, puedes ir comiendo alimentos que te van generando cantidades de histamina que no puedes eliminar y se va acumulando en el cuerpo, hasta que un día, después de comer alimentos que producen histamina, se produce la gota que colma el vaso y empiezas a tener los síntomas anteriormente descritos. Para saber exactamente si tu sintomatología es debida a una alergia alimentaria o a una intolerancia a la histamina te puedes hacerte el DAO test que te permite saber tus valores de histamina en sangre.

La histamina es una amina bioactiva se produce gracias a la enzima histidina decarboxylasa en el aminoácido histidina. La histidina es uno de los 20 aminoácidos que se combinan para formar una proteína. La histidina decarboxylasa está presente sobretodo en granulocitos, como las células de Mast y los basófilos. En estos leucocitos, la histidina se convierte en histamina. Una vez estos granulocitos han realizado esta conversión a histamina, está a punto de ser liberada. Por ejemplo, cuando hay un proceso infeccioso, si te has hecho un corte en la mano o si te has dado un golpe en la rodilla y se ha inflamado la zona. Pero se sabe que esta no es la única forma de producir histamina en nuestro cuerpo.

También encontramos una serie de microorganismos, sobretodo en el intestino grueso, que producen la enzima histidina decarboxylasa la cual es capaz de producir histamina a partir de la histidina interactuando con otra proteína que se encuentra en el colon. Y así, la histamina puede pasar al plasma y dirigirse a varios zonas del cuerpo a través de la pared intestinal. Estas dos causas se considerarían los factores intrínsecos del porqué una producción de histamina en el cuerpo.

Los científicos también barajan la posibilidad de que algunas personas tengan un polimorfismo genético que no deja producir la cantidad necesaria de DAO para degradar la histamina.

Como factores extrínsecos encontramos sobretodo algunos alimentos los cuales más adelante nombraré en una lista para saber que alimentos deberíamos tener en cuenta, si tenemos un problema con la histamina. Pero por ahora dejadme poner una curiosidad que he encontrado en el blog de la Doctora Janice Joneja. Explica que una bacteria que coloniza el intestino del pez produce histidina decarboxylasa. Una vez muere el pez, las bacterias intestinales empiezan a degradar las proteínas de los tejidos, que junto con la histidina se convertirá en histamina. Dice esta doctora que cada veinte minutos después de la muerte del pez se va doblando la cantidad de histamina hasta que no le quiten las vísceras. En el caso de los crustáceos después de pescarlos, no se les quitan sus vísceras, el cual permite que se vaya produciendo mucha histamina hasta que no se cocinen. Ahora pensad cuanta gente es diagnosticada de alergia al marisco y quizás sea debido a la histamina. En este caso para salir de dudas os recomendaría haceros el DAO test.

Como veréis en esta lista, hay muchos alimentos que pueden aumentar la histamina, no obstante no quiere decir que todos estos alimentos se tengan que dejar de comer. Se trata de conocerse uno mismo y observar que alimentos come más de los expuestos en la lista, y reducir su ingesta. Debemos tener en cuenta que cada persona tendrá un umbral distinto a los síntomas que produce niveles elevados de histamina.

En algunos casos, puede ser conveniente tomar algún antihistamínico y mejorar la función intestinal, en este caso, deberéis consultar a vuestro médico o terapeuta.

Lista de alimentos a reducir si tienes intolerancia a la histamina:

  • Pescados ahumados, en conserva, marisco.
  • Azúcar blanco y refinados: productos light, helados, pasteleria…
  • Carnes procesadas, ahumada o fermentadas, como fiambres, salchichas, salchicha, mortadela, salami, peperoni, jamón ahumado, tocino curado. El cerdo contiene mucha histamina.
  • Vigilar con las sobras porque las bacterias rápidamente actúan sobre las proteínas y producen grandes cantidades de histamina.
  • Lácteos de vaca y derivados: Leche, queso, yogurt, nata, flan, natillas, mantequilla.
  • Trigo y derivados: pan, pasta, pizza, pasteles, harinas, cereales desayuno, rebozados.
  • Frutas:

Naranja, pomelo, limón, lima, cerezas, fresas, albaricoques, frambuesas, moras.

Las pasas, pasas de Corinto (frescas o secas)

Los cacahuetes y las nueces.

  • Verduras:

Los tomates, salsas de tomate, productos de tomate, soja y soja.

Frijoles, espinacas, acelgas, pimiento, berenjena, patatas, aceitunas en vinagre

Encurtidos, condimentos y otros alimentos que contienen vinagre

  • Aditivos Alimentarios:

La tartrazina y otros colorantes alimentarios artificiales

Conservantes, especialmente benzoatos y Sulfitos

  • Condimentos:

Canela, clavo, vinagre

Polvo de chile, anís

Curry en polvo, nuez moscada

  • La soja y sus productos fermentados (como la salsa de soja, miso)
  • Los alimentos fermentados (como el chucrut)
  • El chocolate, el cacao y las bebidas de cola
  • Las bebidas alcohólicas de todo tipo: cerveza, vino…

Alimentos sanos para los intolerantes a la histamina:

-Manzana, mango, uvas, melón, sandía, frutos del bosques, higos, coco.

-Leche de arroz, leche de cevada, leche de yegua, leche de oveja o cabra.

-Queso fresco de cabra o de oveja.

-La quinoa, trigo sarraceno, mijo.

-Miel o estevia.

-Infusiones de plantas que no lleves teína.

-Pescado blanco: Lenguado, rape, merluza, halibut, bacalao, perca, calamar, pulpo, sepia, trucha, dorada, mero, lubina, rodaballo, raya.

-Lechuga, endibias, escarola, canónigos, rúcula, coles de Bruselas, coliflor, repollo, coliflor, brócoli, brócoli blanco, alcachofas, zanahoria, batata, pepino, ajo, cebolla, puerro, calabacín, calabaza, espárragos, remolacha , judía, nabos, rábano, apio …

-Ternera, conejo, jabalí, pollo, pavo, cordero.

-Huevos (vigilar con la clara). La clara contiene histamina. Si tienes un problema con la histamina, come sólo la yema.

SI TIENES ALGUN PROBLEMA RELACIONADO CON LA HISTAMINA Y LO QUIERES SOLUCIONAR, PUEDES PEDIR UNA VISITA CONMIGO A TRAVÉS DE MI WEB WWW.JOAQUIMLAMORA.COM

Bibliografía:

1.  Dyer J, Warren K, Merlin S, Metcalfe DD, Kaliner M. Measurement of plasma histamine: description of an improved method and normal values.  J Allergy Clin Immunol 1982;70:82-87

2.  Hershko AY, Dranitzki Z, Ulmanski R, Levi-Schaffer F, Naparstek Y.  Constitutive hyperhistaminaemia: a possible mechanism for recurrent anaphylaxis.  Scand J Clin Lab Invest 2001;61:449-452

3.  Jarisch R, Wantke F.  Wine and headache.  Int Arch Allergy Immunol 1996;110:7-12

4.  Joneja, J.M.Vickerstaff  Biogenic Amines Intolerance; Histamine. In: Dealing with Food Allergies: A Practical Guide to Detecting Culprit Foods and Eating a Healthy, Enjoyable Diet,   Bull Publishing Company, Boulder, Colorado.  May 2003  ISBN 0-923521-64-X  Pages 233-246

5.  Joneja JMV and Carmona Silva C. Outcome of a histamine-restricted diet based on chart audit. Journal of Nutritional and Environmental Medicine 2001;11(4):249-262

6.  Maintz L, Novak N.  Histamine and histamine intolerance.  Am J Clin Nutr 2007;85:1185-1196

7.  Wohrl S, Hemmer W, Focke M, Rappersberger K, Jarisch R.  Histamine intolerance-like symptoms in healthy volunteers after oral provocation with liquid histamine.  Allergy and Asthma Proc 2004;25(5):305-311

8.  Worm M, Fiedler EM, Dolle S, Schink T, Hemmer W, Jarisch R, Zuberbier T.  Exogenous histamine aggravates eczema in a subgroup of patients with atopic dermatitis.  Acta Derm Venereol 2009;89(1):52-56

Posteado por: joaquimlamorarecuero | 9 enero, 2013

EL EFECTO PLACEBO

Un estudio de la Facultad Médica de Baylor publicado el 2002 en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine, evaluó la eficacia de la cirugía en pacientes con dolores graves y debilitantes de rodilla (1). El autor principal del estudio, el doctor Bruce Moseley, quería saber que parte de la cirugía provocaba la mejora en los pacientes. Los pacientes del estudio estaban divididos en tres grupos. En un grupo Moseley rebajó el cartílago dañado. En otro, limpió la articulación de la rodilla para eliminar cualquier material que pudiera estar causando la respuesta inflamatoria. Ambos tratamientos constituyen el tratamiento estándar de la artritis de rodilla. El tercer grupo recibió una “falsa” cirugía. Una vez que el paciente estaba sedado, Moseley hacía las tres incisiones de rigor y después hablaba y actuaba como solía hacerlo durante las intervenciones quirúrgicas reales. Incluso metía las manos en suero salino para imitar el ruido producido al limpiar la articulación. Tras cuarenta minutos, Moseley cosía las incisiones. En los tres grupos se administraron los mismos cuidados postoperatorios, que incluían un programa de ejercicios.

Los resultados fueron sorprendentes!!. Sí, los grupos que se sometieron a una cirugía real, mejoraron tal y como era de esperar. Pero ¡ el grupo placebo mejoró tanto como los otros dos ! La opinión del Dr Moseley sobre el resultado obtenido fue bastante clara: “Mi habilidad como cirujano no supuso beneficio alguno en esos pacientes. Cualquier posible beneficio de la cirugía para la osteoartritis de rodilla se debió al efecto placebo”.

Dada la eficacia del placebo, no es de extrañar que la industria de los antidepresivos, que gana alrededor de ocho mil doscientos millones de dólares al año, sufra el ataque de los críticos que afirman que las compañías farmacéuticas exageran la eficacia de sus comprimidos. En 2002, en un artículo de la revista Prevention and Treatment de la Asociación Psicológica Norteamericana titulado Las nuevas drogas del emperador, el profesor de Psicología de la Universidad de Connecticut, Irving Kirsch, reveló que el ochenta por ciento de los efectos de los antidepresivos descubiertos en los ensayos clínicos podían atribuirse al efecto placebo (2).

A partir de estos tipos de estudios, los científicos se van interesando cada vez más en el efecto placebo y están descubriendo que éste, puede ser contemplado como un tratamiento a tener muy en cuenta.

Hoy se sabe que la reputación del terapeuta y la confianza en sus capacidades influyen en la aparición del efecto placebo. Un terapeuta humano, afable y empático producirá un placebo aún más pronunciado. No obstante, lo que funciona en un determinado contexto cultural no necesariamente funciona en otro.

Un estudio realizado en 1975 sobre personas asmáticas realizado por Herbert Benson, uno de los pioneros en el campo de las relaciones entre cuerpo y la mente, propuso a sus pacientes inhalar un antialergénico muy potente. El objetivo era agravar sus síntomas respiratorios con el fin de probar la eficacia de una nueva medicación contenida en un segundo inhalador. Tras haber aspirado dos bocanadas del primer frasco, la mitad de los pacientes manifestaron dificultades respiratorias mientras que al inhalar el contenido del segundo frasco, los síntomas mejoraron rápidamente. Su respiración volvió a resultar más fácil y sus análisis de sangre indicaron la vuelta a la normalidad en cuanto a la proporción de oxígeno. ¡Podemos imaginar como se quedaron los pacientes al saber que ninguno de los dos frascos contenía alergénico o medicamento alguno, sólo agua salada ! (3).

La convicción del terapeuta es, pues, un elemento primordial en la obtención de un resultado terapéutico. Un estudio realizado en diferentes centros hospitalarios con el fin de probar la eficacia de un nuevo medicamento contra la hipertensión lo ilustra muy bien. En uno de los centros, los médicos estaban convencidos de la superioridad de la nueva molécula frente a los antiguos tratamientos. Obtuvieron resultados excelentes: la presión sanguínea de sus pacientes disminuyó de manera significativa. En los demás centros nada pudo probar la superioridad de este medicamento frente a un placebo. Se instaló la duda y los investigadores perdieron el entusiasmo. No obstante, decidieron proseguir el estudio. Para sorpresa de todos, dejaron de registrar cualquier buen resultado con el nuevo hipertensor, incluso en el centro, donde las primeras pruebas habían puesto de manifiesto su eficacia. Lo único que había cambiado era la convicción de los investigadores. Una convicción que ya no lograban transmitir a sus pacientes (4).

Un excelente estudio realizado en Inglaterra confirma el claro impacto de la reputación de un tratamiento sobre su eficacia. Más de ochocientas mujeres que sufrían migrañas fueron divididas en cuatro grupos al azar sin que los investigadores conocieran el tipo de tratamiento que se les había administrado. El primer grupo había recibido un comprimido de azúcar (placebo) etiquetado como “analgésico”. El segundo había recibido el mismo comprimido al que se le había dado el nombre de una aspirina de marca muy conocida (placebo de marca). El tercero, un comprimido de aspirina etiquetado como “analgésico”. Y por último, el cuarto grupo había recibido un comprimido de aspirina de marca muy conocida. Los resultados fueron elocuentes: la aspirina de la marca conocida resultó más eficaz que la aspirina etiquetada como “analgésico”, y el placebo de marca resultó más eficaz que el simple placebo (5).

Otro estudio realizado por Fabricio Benedetti en la Universidad de Turín, ha demostrado que la analgesia que se obtiene con un placebo se suprime si se administra al paciente naloxona, una sustancia que bloquea los receptores cerebrales de la morfina o de los opiáceos naturales producidos por el organismo. Por lo tanto, este estudio nos puede indicar que la analgesia placebo actúa de manera específica a nivel de los circuitos neurológicos del dolor (6). Un estudio escandinavo realizado con la ayuda de un escáner tomográfico que emite prositrones (PETs-can) ha demostrado que, de hecho, el placebo antidolor activa las mismas zonas cerebrales que estimula la analgesia por opiáceos (7). Y, según un estudio americano realizado mediante una resonancia magnética funcional del cerebro y publicado en 2004 en la revista Science, el placebo actúa al mismo tiempo sobre el componente objetivo y sobre el componente subjetivo del dolor (8).

Por lo tanto, el efecto placebo es muy real. Puede influir en la presión sanguínea, hacer disminuir los edemas, reducir la acidez gástrica, disminuir la tasa de colesterol, modificar el número de glóbulos rojos y de glóbulos blancos, e incluso mejorar la actividad cardíaca registrada por electrocardiograma (9).

Con este tipo de estudios podemos ir dejando la idea de que el placebo no puede producir ningún cambio fisiológico y bioquímico en la persona. Y según mi punto de vista deberíamos darle mucha más importancia a este efecto, que lo podríamos cualificar como el poder de curación que tenemos cada uno de nosotros. De hecho la industria farmacéutica conoce este efecto en el ser humano y saben que el número de píldoras prescritas, su tamaño y su color influyen en el resultado obtenido. Por ejemplo, se ha comprobado que la toma de dos comprimidos de un placebo es más eficaz que la toma de uno sólo. El mismo placebo será todavía más pronunciado si se administra por vía intravenosa. Por otro lado, las cápsulas se perciben como más beneficiosas que los comprimidos. Los comprimidos blancos, azules y verdes alivian. Los amarillos, rojos y naranjas estimulan. Y cuando más grande es el tamaño de los comprimidos, más eficaz es la medicación, a excepción de las pequeñas pastillas rojas y amarillas, que aparentan ser más activas (10).

Bibliografía:

  1. Moseley, J.B.; O’Malley, K., et al., A Controlled Trial of Arthroscopic Surgery for Osteoarthritis of the knee, New England Journal of Medicine, 347(2), pp. 81-88.
  2. Kirsch, L; Moore, T.J., et al., The Emperor’s New Drugs: An analysis of Antidepressant Medication Data Submitted to the U.S. Food and Drug Administration, Prevention and Treatment, American Psychological Association, 5, Article 23, 2002.
  3. Benson H., Epstein M.D., “The placebo effect: a neglected asset in the care of patients”, Journal of the American Medical Association, 1975, 232, págs. 1225-1227.
  4. Graceley R. H., Dubner R., Deeter W.R. et al., “Clinician’s expectations influence placebo analgesia”, Lancet, 1985, 331, pág.43.
  5. Braithwaite A., Cooper P., “Analgesic effect of branding in treatment of headaches”, British Medical Journal (Clinical Research Ed.) 1981, 282, nº 6276, págs. 1576-1578.
  6. Amanzio M., Pollo A., Maggi G., Benedetti F., “Response variability to analgesics a role for non-specific activation of endogenous opioids”, Pain, 2001, 90, págs 205-215.
  7. Petrovic P., Kalso E., Petersson K. M., Engvar M., “Placebo and opioid analgesia-Imaging a shared neuronal network”, Science, 2002, 295, págs. 1737-1740.
  8. Wager T.D., Rilling J.K., Smith E. E., Sokolik A.S., Casey K. L., Davidson R. J., Kosslyn S. M., Rose R. M., Cohen j.d., “Placebo-induced changes in fMRI in the anticipation and experience of pain”, Science, 2004, 303, págs. 1162-1166.
  9. Arstein P., “ The placebo effect”, en Leskowitz E. D. (ed.), Complementary and Alternative Medicine and Rehabilitation.
  10. Turner J. A., Deyo R.A., Loeser J. D. et al., “ The importance of placebo effects in pain treatment and research”, Journal of the American Medical Association, 1994, 271, págs. 1609-1614; De Craen A.J.M., Lampe-Schoenmaeckers A. J. E. M., Kleijnen J., “Non-specific factors in randomized clinical trials: Placebo Effect in Complementary Medicine, Edimburgo, Curchill Livingstone, 2001.
  11. La solución está en ti. Thierry Janssen. Ed.: mr Prácticos.
  12. La biología de la creencia. Dr. Bruce H. Lipton. Ed.: Palmyra
Posteado por: joaquimlamorarecuero | 4 noviembre, 2012

El mejor antibiótico natural !!!

Se cree que el ajo, una hortaliza muy conocida en la cocina, tuvo origen en las altiplanicies del Asia centro-occidental, y ha sido utilizado con fines medicinales durante unos cinco mil años. Pertenece al género Allium, igual que la cebolla y el puerro, y son ricos en compuestos sulfurosos ( S-alil.L.cisteína ). Gracias a este compuesto el ajo es un nutriente muy eficaz en los tratamientos de desintoxicación del organismo i favorece la eliminación del moco.

Image

Los estudios clínicos, como el llevado a cabo por Singh y Shukla en 1984, han demostrado repetidas veces que el ajo es eficaz contra cepas de bacterias altamente resistentes a los antibióticos. Es la planta más poderosa para el tratamiento de las enfermedades más resistentes a los antibióticos (seguida por el extracto de semillas de pomelo). Se aconseja su uso contra la Shigella dysenteriae, Staphylococcus aureus, Pseudomonas aeruginosa, Candida albicans, Escherichica Coli, Streptococcus, Salmonella, Campylobacter, Proteus mirabilis, Herpes Simple. También contra bacterias gram-positivas y gram-negativas. Al contrario que muchas otras hierbas, el ajo es directamente eficaz contra los virus. Se ha evidenciado clínicamente que puede ser muy útil en el tratamiento de hepatitis víricas.

Otros efectos beneficiosos del ajo son:
.Reducir la Tensión Arterial, el colesterol y los triglicéridos

.Tiene un efecto cardiosaludable.

.Estimular la producción de bilis.

.Regular los niveles de azúcar en sangre.

.Favorecer la calidad y regeneración del tejido conjuntivo.

.Tonifica la energía vital.  Disminuye la fatiga. Útil para estados convalecientes, decaimiento, anemia…

.Por su efecto beneficioso sobre la flora bacteriana, tiene efectos positivos sobre inmunidad, alergias, dermatitis, además de mejorar también la permeabilidad intestinal.

.Ayuda a mejorar la disfunción eréctil.

Cuando se golpea o se aplasta el bulbo, el ajo emite un compuesto secundario llamado alicina. El aminoácido del ajo, inodoro y que contiene azufre, llamado aliína, entra en contacto con una enzima, la alinasa, y da como resultado la alicina, que es el principal compuesto del ajo responsable del fuerte olor del mismo. Alicina, dialil disulfuro, dialil trisulfuro, ajoeno (es la combinación de alicina y dialil disulfuro), y otros compuestos adicionales del ajo han demostrado su actividad antibiótica. Los médicos chinos encontraron que el ajo es excepcionalmente efectivo contra la meningitis criptocócica y la encefalitis viral. Los médicos africanos lo han utilizado como principal remedio con éxito contra la disentería amébica, la toxoplasmosis, el Cryptosporidium y el Pneumocystis. Médicos americanos evidenciaron que el ajo ejerce un efecto inmunoestimulante del sistema inmunitario. Aumentando la actividad de las Natural Killers, linfocitos Th1 responsables de eliminar células cancerígenas.

 

 Si sólo se pudiera utilizar una hierba para luchar contra una difusión epidémica de bacterias resistentes a los antibióticos, el ajo sería la elegida. Muchos médicos creen que el ajo es más eficaz como antibiótico, usado fresco, ya sea crudo o en jugo. En mi opinión, si quieres mantener tus amistades, recomiendo que lo toméis en capsulas de ajo desodorizado.

Posteado por: joaquimlamorarecuero | 25 marzo, 2012

La importancia del intestino en la salud (1)

En este post quiero informar acerca de la importancia del intestino en nuestra salud y que patologías pueden ser provocadas por una mala función intestinal.

Hipócrates de Cos, considerado el padre de la medicina en Occidente, ya decía entonces que la función intestinal era primordial para tener una buena salud y prevenir enfermedades. Ahora se sabe que en el intestino conviven el 80% de las células inmunocompetentes. Este dato ya nos da una idea de la influencia del intestino en patologías que afectan nuestro Sistema Inmune. Desde un simple resfriado, pasando por una sinusitis crónica y que ésta, esté produciendo cefaleas, hasta una patología autoinmune como la artritis reumatoide, el intestino será una pieza clave de nuestro organismo que deberemos tener muy en cuenta. Como información anecdótica, se dice en varios estudios que el intestino totalmente estirado puede llegar a cubrir todo un campo de fútbol. Esto puede dar una idea de la importancia que significa en nuestro cuerpo este órgano.

Image

El epitelio intestinal está compuesto por:

El Enterocito: Es la célula más importante del intestino y principalmente ejerce una función de absorción de nutrientes. Además en el enterocito residen unas bacterias muy preciadas, las mitocondrias. Éstas son las bacterias más importantes en la producción de ATP y son vitales para aportar energía al enterocito para que pueda absorber los nutrientes de los alimentos.

Las células Calciformes, se encargan de segregar moco para crear la mucosa intestinal, la cual cubre todo el epitelio intestinal como efecto de protección de antígenos patógenos.

Las células de Paneth, tienen una función inmunoprotectora.

Las células Enteroendocrinas se encargan de producir diversas hormonas.

Las Células M cubren grandes nódulos linfáticos y son las encargadas de producir la histamina. Una amina involucrada en las respuestas del sistema inmune, la cual interviene decisivamente en las reacciones de hipersensibilidad inmediata y alérgica.

Las Tight-Gap Junctions es otra estructura básica para que haya un buen funcionamiento del epitelio intestinal. Éstas, son unas células que se encuentran entre los enterocitos. Ejercen una unión celular, comunicando los enterocitos entre ellos para realizar un buen peristaltismo intestinal. Otra función básica es mantener la semipermeabilidad intestinal. La rotura de estas uniones intestinales favorecen un intestino hiperpermeable, el cual puede llevar a migrañas, sobrecarga tóxica del bazo e hígado, colitis ulcerosa o enfermedades autoinmunes, entre otras.

Image

Las principales funciones del intestino son:

  • Digerir y absorber los nutrientes de los alimentos ingeridos.
  • Eliminar aquellos desechos que al cuerpo no le interese aprovechar.
  • La síntesis de Vitaminas B y K. Una buena flora intestinal produce estas  vitaminas con distintas funciones cada una. Por ejemplo, la vitamina K tiene una acción anticoagulante y las vitaminas B tiene muchísimas funciones, alguna de ellas interviene en el proceso de obtención de energía, en el correcto funcionamiento del sistema nervioso y muscular, etc…
  • Ejerce un efecto inmunoregulador. Como he dicho anteriormente, el intestino interviene de una forma contundente en el Sistema Inmunológico. Funciona como primera barrera para defender el cuerpo de patógenos, virus, bacterias, que serían tóxicos para el cuerpo si superaran el epitelio intestinal. Debido al Common Mucosal Inmune System, una alteración en la mucosa intestinal puede provocar disfunciones en otras mucosas del cuerpo.
  • Se le llama “Little Brain” por su gran número de neuronas. A través del Sistema Nervioso Entérico existe una comunicación directa con el cerebro influyendo en áreas que se encargan de gestionar las emociones. Debemos tener en cuenta que en el intestino se produce el 85% de la Serotonina. Esta amina es la responsable de producirnos bienestar y es una de las encargadas de controlar el reloj interno actuando en la producción de melatonina, la cual nos inducirá al sueño.

*(En otro post hablaré más detalladamente de estos dos últimos puntos)

Un mal funcionamiento del intestino puede provocar muchas patologías, aquí os informo de algunas de ellas:

  • Infecciones urogenitales
  • Colitis ulcerosa
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Crohn
  • Cáncer
  • Sinovitis
  • Demencia
  • Patologías auto-inmunes
  • Resfriados
  • Sinusitis
  • Otitis
  • Cefaleas
  • Alergias
  • Dermatitis
  • Fibromialgia
  • Astenia
  • Hemorroides
  • Lumbalgias
  • etc


Posteado por: joaquimlamorarecuero | 29 diciembre, 2011

EPIGENÉTICA EN LA SALUD

En este post explicaré que es la epigenética y que puede significar este descubrimiento para las personas. La epigenética puede ser una herramienta que la ciencia nos ofrece, para que nosotros tengamos en cuenta que nuestro estilo de vida afecta mucho más de lo que nos pensamos, a nuestro riesgo de sufrir ciertas enfermedades. Ya no vale pensar que somos víctimas de nuestros genes, sino que en una mayoría de veces somos responsables de nuestra salud o enfermedad. Según el Doctor Bruce Lipton en su libro La Biología de la Creencia, sólo un 2% de las enfermedades son de origen genético. El otro 98% tiene un origen epigenético. ¿Y que es la epigenética exactamente? La epigenética es un ciencia descubierta en 1950 que estudia la secuencia de fenómenos que no afectan la secuencia de ADN de los genes pero que sí varían su expresión, es decir, dependiendo de cómo esté el ambiente que rodea el gen, éste modificará la actividad para que este gen cree una proteína buena o mala para el cuerpo, todo este proceso sin cambiar la estructura genética. Es curiosa la carta escrita de Charles Darwin en 1876 donde dice:  “En mi opinión, el mayor error que he cometido ha sido no darle suficiente peso a la influencia directa del ambiente (es decir, de la comida, del clima, etc…), independientemente del proceso de selección natural. Cuando escribí El Origen, y durante varios años después, no pude encontrar ni la más mínima evidencia de la acción directa del ambiente; ahora hay una enorme cantidad de evidencias.” O lo que comenta Manuel Esteller, director del Laboratorio de Epigenética del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) “Cuando se descubrieron los oncogenes, hace 25 años, se pensó que ya se había descubierto la causa del cáncer. Después se vio que no era así”. Según Esteller, a través de la epigenética se puede explicar que en gemelos homocigóticos, con los mismos genes, uno desarrolle un cáncer y otro no.

Otra pregunta que nos podríamos formular sería, ¿que entorno necesita el gen? Pues actualmente los científicos saben que nuestro genoma humano ha cambiado sólo un 1% respecto el primer homínido hace millones de años. Haciendo cálculos podemos ver que el gen ha estado muchísimos más años en un ambiente muy distinto al actual. Seguramente algunas personas se pondrán las manos en la cabeza y pensarán; este tío quiere ¿que volvamos a vivir como los monos?!….No se trata de eso ni mucho menos, esta información la debemos gestionar de forma inteligente y pensar qué cambios podemos hacer en nuestras vidas actuales para que los genes tengan el mejor ambiente posible. De esta manera tendremos más posibilidades de tener una buena salud. Posibles cambios en la alimentación, hacer deporte, tomar el sol, administración de suplementos naturales, el contacto cariñoso, el tabaco, la meditación, el arte, estar con los seres queridos, nuestras emociones, como nos hablamos a nosotros mismos, el embarazo y el momento del parto, la calidad de los primeros años de vida,….Todos estos, son elementos que pueden afectar al entorno del gen. En los siguientes post de este blog que empiezo, explicaré de manera clara, detallada y con el máximo rigor científico, como podemos moldear estos hábitos para conseguir la salud deseada.

Posteado por: joaquimlamorarecuero | 2 diciembre, 2011

Presentación de mi blog

Este blog pretende ser una herramienta para que las personas puedan conseguir una salud funcional y consciente. A través de la medicina integrativa, se quiere informar de los avances científicos en el área de la salud.

Mi pasión recae en mejorar el estado de salud, al máximo de personas posibles a través de una Medicina Integrativa y funcional. Entendemos por Medicina Integrativa como la combinación de los tratamientos de la medicina convencional con las terapias complementarias validadas clínicamente. De esta manera, se puede tratar tu dolor o enfermedad sin sufrir los efectos secundarios que pueden producir ciertos fármacos, sobre todo en patologías crónicas. Sin embargo, los medicamentos en varias enfermedades y dolores son esenciales y no está reñido poder utilizar los dos tipos de medicina a la vez en un mismo tratamiento.
El éxito de este tratamiento recae en encontrar el origen que causa el dolor o enfermedad, de esta manera se puede conseguir una curación más completa, donde te puedes permitir vivir la vida de la mejor manera posible. Y uno de los mejores caminos para empezar, es responsabilizarse cada uno de su propia vida. Esta visión puede ser incómoda y difícil llevarla a cabo para todos nosotros. Sin embargo, a medida que vas avanzando, vas observando cómo cambia tu realidad hasta alcanzar el estado de salud que deseas.
Como dijo Buda: ” Mantener una buena salud es un deber. De otro modo no podríamos ser capaces de mantener nuestra mente fuerte y clara. “

Me declaro un explorador de la salud humana y mi gran pasión es acompañar al máximo de personas para que recuperen su estado de salud deseado, a través de una medicina integrativa, evolutiva y funcional.

Lo más bonito de todo es ver, sentir y escuchar como la persona va sanándose de su dolor o enfermedad hasta conseguir el estado de salud que desee.

Así pues, las personas que lo quieran, encontraran en este blog algunas respuestas sobre como mejorar o conservar su estado de salud actual. Para más información puedes visitar mi página web: http://www.joaquimlamora.com

 “Cada uno de nosotros tiene un pozo de sabiduría, amor y salud que a veces necesitamos que alguien nos recuerde.”

« Newer Posts

Categorías